¿Está tu empresa cumpliendo con el control metrológico de instrumentos de medida?
En muchas empresas industriales, los instrumentos de medida forman parte del día a día: básculas puente, plataformas de pesaje, balanzas, sistemas de pesaje automático, indicadores o equipos integrados en procesos productivos. Sin embargo, no siempre se revisa con la suficiente atención si estos equipos cumplen con el control metrológico correspondiente.
Y este punto es clave: cuando una medición afecta a una transacción comercial, a una tasa, a un control reglamentario, a la trazabilidad de un producto o a la seguridad de un proceso, no basta con que el equipo “funcione”. Debe medir correctamente y cumplir con la normativa aplicable. En este post te contamos todo lo que debes saber.
¿Qué es el control metrológico?
El control metrológico es el conjunto de actuaciones que garantizan que un instrumento de medida ofrece resultados fiables, dentro de los errores máximos permitidos y conforme a su regulación específica.
En España, la Orden ICT/155/2020 regula el control metrológico del Estado para determinados instrumentos de medida, incluyendo las fases de evaluación de conformidad, verificación periódica y verificación después de reparación o modificación.
En el caso de los instrumentos de pesaje, esto afecta especialmente a equipos utilizados en operaciones comerciales, cálculo de tasas, cánones, sanciones, aplicaciones reglamentarias o procesos donde el peso tiene valor legal o económico.
Verificación no es lo mismo que mantenimiento
Una confusión habitual es pensar que una revisión técnica o una calibración sustituyen a la verificación metrológica, pero no es así.
El mantenimiento ayuda a conservar el equipo en buen estado; y la calibración permite conocer el comportamiento del instrumento y detectar posibles desviaciones. Pero la verificación metrológica es el procedimiento oficial que confirma si el instrumento puede seguir utilizándose para los fines regulados.
Para instrumentos de pesaje de funcionamiento no automático, la verificación periódica debe realizarse cada dos años, según establece la normativa vigente. Además, si el instrumento ha sido reparado o modificado y se han roto precintos, debe solicitarse una verificación después de reparación o modificación antes de volver a ponerlo en servicio.
¿Qué riesgos tiene no cumplir?
No cumplir con el control metrológico puede generar problemas importantes: mediciones incorrectas, conflictos con clientes o proveedores, errores en facturación, pérdida de trazabilidad, incidencias en auditorías o paralización del uso del equipo si no dispone de la verificación en vigor.
En sectores como logística, agroalimentario, reciclaje, industria química, puertos o fabricación, una báscula fuera de control no es solo un problema técnico. Puede afectar directamente a la rentabilidad, al cumplimiento normativo y a la confianza en los datos del proceso.
¿Cuándo conviene revisar la situación?
Es recomendable comprobar la documentación de cada instrumento, la fecha de la última verificación, el estado de los precintos, la etiqueta de verificación y el uso real que se está dando al equipo.
Si tu empresa trabaja con básculas industriales o sistemas de pesaje y no tiene claro si todo está en regla, lo más prudente es realizar una revisión técnica y documental. En Puchades Gimeno podemos ayudarte a analizar el estado de tus equipos y valorar qué actuaciones son necesarias para garantizar precisión, seguridad y cumplimiento.




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