Guía para prolongar la vida útil de tus básculas industriales
Las básculas industriales son un equipo crítico: si fallan, se para la operativa, se pierde trazabilidad y aumenta el riesgo de errores de carga y expedición. La buena noticia es que, con una rutina sencilla y constante, puedes alargar su vida útil y mantener la precisión a lo largo del tiempo.
A continuación te contamos las fases clave que debes tener en cuenta, ¡toma nota!
Entorno e instalación
La durabilidad empieza en cómo y dónde está instalada la báscula. Una base mal nivelada, un foso con drenaje deficiente o accesos en mal estado generan vibraciones, golpes y tensiones continuas. En instalaciones exteriores, la humedad y la corrosión afectan especialmente a conexiones y cableado, y en entornos con polvo, lodos o residuos es habitual que se acumule suciedad en zonas sensibles. Es importante revisar estabilidad, drenaje y protecciones, ya que suele evitar averías repetitivas.
Limpieza y cuidado diario
La suciedad puede bloquear puntos de apoyo y alterar el comportamiento mecánico del sistema, provocando lecturas inestables. La limpieza regular en fosos, rampas y perímetros cercanos a células de carga reduce incidencias. Eso sí: conviene evitar chorros directos sobre conectores y cajas de conexiones, porque una limpieza agresiva puede causar infiltraciones y fallos eléctricos. Es fundamental contar con una rutina constante y controlada más que “limpiezas intensivas” puntuales.
Uso operativo
Muchos daños vienen de la rutina: entradas descentradas, frenazos sobre la plataforma, golpes contra topes o sobrecargas puntuales. En básculas puente, controlar la velocidad de los vehículos y mantener bien los accesos reduce impactos y vibraciones que, con el tiempo, degradan componentes. Disponer de un protocolo simple para conductores y operarios suele marcar una diferencia enorme.
Mantenimiento preventivo y control metrológico
Las revisiones periódicas permiten detectar holguras, desajustes, daños en cableado o problemas en el indicador antes de que se conviertan en paradas. Además, la verificación y la calibración deben planificarse según normativa aplicable y requisitos internos de calidad.
Prolongar la vida útil de una báscula industrial es, sobre todo, una cuestión de método: un entorno adecuado, limpieza bien hecha, buenas prácticas de uso y mantenimiento preventivo. Con estas fases cubiertas, reduces paradas, mejoras la precisión y mantienes el control que tu operativa necesita. En Puchades y Gimeno somos especialistas en el cuidado de básculas industriales, contáctanos para más información.




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